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sábado, 1 de julio de 2017

GRAN TRAIL DE PEÑALARA - 115KM - 5.100 D+


Me da un poco de vergüenza reconocer que siendo madrileño nunca había pisado esta bonita Sierra, bueno, a excepción de un par de veces que subí a esquiar a Cotos hace unos 25 años. Había oído mucho hablar de esta prueba y la verdad es que tenía ganas de hacerla, de hecho he estado inscrito los 3 últimos años aunque al final había acabado anulando para irme a Andorra (Ultra Mitic). Este año por fin podría participar (me quedé sin plazas en la Ronda del Cims).
Sobre la carrera he de decir que me ha gustado mucho, no es la más bonita en la que he estado pero tiene algo especial. Además es el tipo de carrera que a mí me va, subidas largas y llevaderas sin mucha inclinación, bajadas poco complicadas en las que se puede correr y mucha zona corrible en general. A esto se añade que está muy bien organizada, balizada y con unos atentos, dispuestos y simpáticos voluntarios/as. 
En cuanto al resultado, no cumplí con el segundo de los objetivos; bajar de 24 horas. El primero era simplemente llegar, que llegué, aunque reconozco que influyó algo la suerte, ya que si Rascafría hubiera estado en el km.50 en vez de en el 54 seguramente hubiera abandonado. 

El mismo día de la carrera salgo temprano de Murcia en tren, llego a la hora de comer a mi casa de Madrid y tras una pequeña mini siesta preparo las cosas y parto hacía Navacerrada llegando sobre las 19 horas aparcando muy cerca de donde está la recogida de dorsales.
Me preparo un sándwich y me acerco al Polideportivo donde nada más entrar me encuentro con Depa (famoso speaker, entrenador y corredor) que se acuerda de mi tras la "original" entrada a meta que hice en Mentiras Vertical, donde él también ejercía de speaker. Charlo un ratito con él, nos hacemos una foto (él insistió) y me acerco a por el dorsal.
Con Depa. Insistió y yo no sé decir no.
Cuando estoy en ello me llaman por detrás, ¡¡Ostras, si es Quique, que alegría!! , me acerco a saludarle y me presenta al resto de los miembros (con perdón) del club "Corriendo por el campo" que van a participar en la carrera, Antonio, Jose Luis y Manu al que conozco desde hace tiempo pero que hasta ese día no habíamos tenido contacto físico. Charlamos un rato, nos hacemos unas fotos y antes de despedirnos hasta la hora de la salida Quique me sorprende haciéndome entrega de una flamante chaqueta del Club (que detalle, tanto pódium ha tenido su recompensa).
Con el resto de miembros(c.p.) de CxC y muy bien acompañados, por cierto.

Correr no correremos pero a postureo no nos gana nadie.
Aún queda bastante para la salida así que hago tiempo dándome una vuelta por el pueblo y viendo la salida del Cross Nocturno, la primera de las 3 pruebas del fin de semana. Vuelvo al coche, preparo la mochila que dejaré en Rascafría (km.54) y me acerco de nuevo al Polideportivo a dejarla, encontrándome a Iván Palero otro amiguete de Ciudad Real que ha venido a seguir y asistir a las chicas de TrailManchegas.
22:30, me pongo guapo y voy a encontrarme con la salida (con perdón) sentándome junto a ella a esperar que abran el corralito al que entro sobre las 23:15, coincidiendo con un amigo que ha venido desde Andalucía, Alfonso, quién está algo cabreado porque no le dejan correr con sus "chanclas". Paso el control de material (manta térmica y pilas de recambio), busco sin éxito a mis compañeros de CxC  y a las 23:30 todo el mundo a correr.

Esperando a la salida (con perdón).

Salida del GTP
Buena temperatura y buen ambiente;  solo me preocupaba una cosa, mi rodilla derecha. Los últimos días había hecho rodajes suaves de 5 kms y me molestaba bastante, con dolor cuando se enfriaba. Aún no estaba del todo recuperada y dudaba de si aguantaría los 115 kms.

Salgo a buen ritmo y tras dejar el asfalto del pueblo empezamos a subir por una corrible y ancha pista. Corro todo hasta que el desnivel se acentúa y comenzamos a subir por un sendero a la Maliciosa que corono sin demasiados problemas y con buenas sensaciones. La temperatura sigue siendo buena aunque subiendo hacia algo de aire y pasé un pelín de frío al ir en manga corta. La bajada es bastante técnica al principio con bastantes piedras y al dolor de rodilla que llevo desde el km.5 se le añade otro en la planta del pié izquierdo y talón, el pisar tanta piedra no le va nada bien a mi fascitis. Empezamos a bajar por zona boscosa, la zona se adivina bonita a pesar de la oscuridad. Vamos por un sendero rodeado de árboles, mi ritmo sigue siendo bueno pero el dolor que llevo en pié y rodilla es casi insoportable, hay momentos en los que casi deseo tropezarme o torcerme un tobillo para así obligarme a abandonar. Llegamos al avituallamiento en Canto Cochino, paró lo justo para rellenar agua e inicio la corta subida a La Pedriza sin mayor complicación. Otra bajada con alguna que otra piedra y comienzo la subida al Puerto de la Morcuera. Es una subida larga pero sin dificultad, mi ritmo andando también es bueno pero sigo con mis problemas teniendo la sensación de que en cualquier momento la rodilla se va a bloquear o doblar. La noche se me está haciendo muy larga e incluso me entra algo de sueño.
Llevo un rato dándole vueltas..., los dolores que llevo no se van, no me dejan disfrutar nada de la carrera y no pienso estar otras 20 horas mas así,  por lo que tomo la decisión de abandonar. Aguantaré hasta Rascafría km.54 desde donde me pueden llevar a meta en autobús y así aprovecho también para recoger la mochila que dejé allí.
Durante la subida y casi coronando amanece y el sol ilumina esta bonita zona, aunque yo lo sigo viendo  todo igual de negro.
Aquí no estaba yo para muchas fotos. Que negro lo veía.
Justo llegando arriba me llevo una sorpresa al volver a encontrarme con Iván Palero que está esperando a sus "chicas", nos saludamos, pregunto por los ceporceses  y comienzo la bajada. Un tramo de camino, otro de carretera  y llego al siguiente avituallamiento que este año parece ser que lo habían puesto más abajo. En esta parte comienzan a aparecer los corredores de la prueba de 60km con los que compartiremos carrera hasta Peñalara.
Llevo 8 horas justas de carrera y aún no he tomado nada sólido, solo agua y me siento bien. He decidido comer únicamente cuando tenga hambre, lo mismo que hago cuando no corro ya que tengo comprobado que forzar al cuerpo a ir comiendo sin ganas me provoca cierre de estómago y náuseas.
Me siento un rato a descansar y escucho que llaman a los retirados para evacuarlos en bus, me lo pienso unos segundos, pero no, tengo que llegar a Rascafría. Cuando salgo me encuentro otra vez con Alfonso, me comenta que en esta carrera se corre mucho, algo que a él no le va demasiado, prefiere terreno más "técnico" y no va cómodo sin su calzado favorito. Quedan 14 kms para Rascafría y es todo cuesta abajo, vamos por una ancha pista y me pongo a correr dejando atrás al compañero andaluz. Voy coincidiendo con los mismos corredores desde hace varios kilómetros, nos pasamos y nos volvemos a alcanzar saludándonos. El terreno sigue siendo bastante fácil y lo corro prácticamente todo hasta llegar a zona habitada. Aquí un voluntario nos indica por donde seguir y cogemos un carril bici paralelo a la carretera que va pegado a un parque. Coincido con una simpática corredora haciendo esta última parte juntos. Voy entretenido hablando con ella y de pronto noto algo, o mejor dicho no lo noto..., el dolor de rodilla y  pié han desaparecido misteriosa o milagrosamente, ¡no me lo creo! , lo que cambia la cosa.... 
Se nos une otro corredor y juntos  llegamos al avituallamiento de Rascafria situado en un Polideportivo al final de una larga cuesta asfaltada. Y lo mejor, llego sin dolores y con bastante hambre.
La zona de descanso está muy animada, con corredores de las dos pruebas, familiares y voluntarios. Recojo mi mochila, me siento cómodamente en la hierba a la sombra y degusto un sabroso sándwich de jamón y queso con una lata de fanta naranja que había dejado previamente en la mochila, mi primera comida en 10 horas de carrera.
Animado avituallamiento en Rascafria.
Sigue animado.

No estoy rezando, solo medito.
 Ahora la situación ha cambiado por completo, no pienso abandonar y tras comer e hidratarme debidamente, me cambio por completo de ropa y salgo en busca del Puerto de Reventón y Peñalara con fuerzas renovadas y  una botella de agua con gas que me va muy bien para evitar problemas digestivos. 
El nombre de Reventón da miedo pero voy comprobando que no es para tanto ya que la subida se hace por una cómoda pista sin gran inclinación, eso sí, es  muy muy larga y lo mejor es que está nublado y no hace (para mí) calor. Sin ninguna dificultad paso el puerto y campo a través me acerco al techo de carrera, Peñalara, donde justo cuando voy a iniciar la primera de las subidas veo en sentido contrario a unos senderistas y entre ellos a mi hermano Luis, al que tengo tantas cosas que agradecer, sobre todo en relación con mi hijo Daniel y el culpable de que yo haga este tipo de carreras al recomendarme un libro hace 5 años (Born to Run). Me hago una foto con él y nos despedimos esperando volver a encontrarle en la bajada a la Granja.
Mi hermano Luis.
Subiendo a Peñalara.


En Claveles haciendo un poco el cabra.


Volviendo y a punto de coger la bajada hacia la Granja.
Al Pico del fondo había que llegar.

Se iba y se volvía por el mismo sitio cruzándonos los corredores.
No conozco Peñalara y pienso que únicamente hay que subir una pared que se ve al lado de una laguna, pero no, después de esa pared hay otra y después un cresteo por grandes rocas de granito (Claveles) hasta llegar por fin al control en la cima, cresteo que se me da bastante bien saltando de piedra en piedra ( yo es que soy un cabra loca). Las subidas son algo técnicas con el añadido de que nos vamos cruzando corredores, unos van y otros vuelven coincidiendo en algún punto complicado. Una vez abajo y pasada la laguna, por camino más fácil,  iniciamos la larga y bonita bajada en dirección a la Granja. 
Corro, primero por sendero y después por pista entrando en el bonito bosque de Valsain donde el cansancio y algo de sueño me hacen ver cosas "raras" que mejor no las cuento porque íbais a creer que iba fumao.  Paro en una fuente para refrescarme y despejarme y prosigo mi camino por pista y después por carretera hasta llegar al completo y animado avituallamiento en la Granja km.81 justo a las 5 de la tarde.
Mi llegada a la Granja. Yo soy el de azul, el de la camisteta azul.
Aquí me tomo mi tiempo. Llego con hambre (7 horas sin comer desde la Rascafria), cojo un mini bocadillo de jamón con tomate y un tupper que tienen con ensalada de pasta y me siento tranquilamente a la sombra a comerlo. Me hidrato, relleno los bidones con agua fresquita y salgo en busca de la última parte de la carrera. 
Salimos de la Granja y empezamos a subir por la ribera del río Eresma con muchísima gente pasando el día por allí. El terreno es fácil y ligeramente en ascenso. Voy bien y aunque estoy para correr, la mayor parte la hago caminando a muy buen ritmo, prefiero reservar fuerzas ya que me han dicho que la subida a la Fuenfría es bastante dura. Nos vamos cruzando con mucha gente que te saludan y animan haciendo más ameno el recorrido. Cruzo el río saliendo a una carretera y en poco tiempo llego al avituallamiento de la Casa de la Pesca km.93. Bromeo un poco con las voluntarias, relleno bidones y sin entretenerme mucho continúo. Ahora la subida es algo más fuerte pero fácil por carretera. Alcanzo a un chaval, madrileño como yo y emigrante en Barcelona con el que voy charlando. Dejamos la carretera y comenzamos ahora si los tramos más duros. Por detrás se nos han unido varios corredores haciendo el trayecto más entretenido, llegando todos a la vez al final de esta corta pero fuerte subida.
Bueno, ya solo quedan unos 15 kilómetros y  me duele todo el cuerpo en general , lo normal, o sea que voy bien. El tramo hasta el Puerto de Navacerrada, unos 6 kilómetros, es bastante fácil en ligero ascenso que hago casi corriendo (quiero reservarme para la última bajada). Se me hace un pelín largo pero por fin empiezo a ver al fondo las luces del parking. Cruzo unas abandonadas pistas de esquí  y llego al último avituallamiento justo cuando está oscureciendo.
Aquí me llevo una sorpresa no muy buena ya que me encuentro a Quique vestido de calle junto a Antonio y me comenta que han abandonado ellos y Jose Luis, quedando solo en carrera Manu y yo. Quique me asiste e indica como es la parte que falta y salgo de allí con bastantes ánimos de mis compañeros para hacer los últimos 9 kilómetros. 
Enciendo frontal y tras una parte más o menos llana en frente y al otro lado del avituallamiento comienzo la bajada a meta. Desde hace bastantes kilómetros llevo como un escozor en la planta de los pies que se acentúa cuando tengo que bajar (al llegar a meta me enteré que eran ampollas, mis primeras ampollas en una carrera) sobre todo si es por un sendero con muchas piedras como es el caso. Voy casi corriendo, no quiero ir más rápido por temor a caerme por culpa de las numerosas piedras que hay y estropear el final. Me han dicho que esto durará unos 4 kilómetros y que después será un terreno bastante mejor hasta meta. Se me está haciendo muy largo y más aún con las ampollas dando por....ahí. El terreno empieza a suavizarse y por fin llego a la parte "cómoda". 
Aprieto. Todos los dolores han desaparecido. Sigo apretando y empiezo a adelantar corredores que van caminando. Me siento ligero, con fuerzas y sigo apretando. Quedan apenas 4 kilómetros para llegar, llevo ya 111 y voy a ritmos que ni entrenando. Llego al asfalto de Navacerrada, un voluntario me indica por donde ir y adelanto al último corredor, 12 en total. Empiezo a callejear y sigo con el mismo ritmo, como si estuviera en un 10.000, hay bastante gente en las calles y todos animan al pasar. Me salto un desvío, un coche me pita avisándome y una pareja que está paseando me indica el camino correcto (que majos). Ya no queda nada, dos giros a la izquierda y enfilo hacia meta entre los ánimos y aplausos de la gente que está allí. 
Freno y entro caminando y disfrutando de estos últimos metros.
Seguro que volveré.

Disfrutando de la llegada.

Contento y feliz. 24h37'59". Posición 270 de 510.

Si, lo se, ya me han dicho que parece una pelota en vez de un corazón.
A mis hijos, familia y amigos de la infancia.

viernes, 9 de junio de 2017

II TRAIL DE PRIMAVERA CONFRIDES - 43 KM. 2.700 D+


Confrides, pequeño y bonito pueblo del interior de Alicante en plena Sierra de Aitana  que por 2ª vez organizaba el Trail de Primavera Confrides, una carrera de 43 km y 2.700 metros de desnivel positivo. Dura y bonita prueba que iba a ser mi último "entrenamiento" con dorsal de cara a mi participación en el  Gran Trail de Peñalara del día 23 de Junio.
Madrugo un poquito (3:45 a.m.) y en un par de horas estoy aparcado en el lugar donde  se recoge el dorsal. Me cambio tranquilamente y con un frío que no esperaba me acerco a la plaza del pueblo donde está la salida ( con perdón). 
Vistas desde el parkin.

Buscando a la salida, a ver si entro en calor.
La encontré. Ahí estoy por la izquierda, adecentándome un poco.
Suena mi grupo favorito y a las 7, con un buen ambiente  salimos los aproximadamente 200 corredores. Un poco de callejeo, bajada por un camino, subimos un tramo por carretera y cogemos una senda ascendente en busca de la primera de las tres subidas fuertes de la carrera. En esta parte coincido con Esther Sánchez, no saludamos y poco a poco me voy alejando de ella corriendo la mayor parte de esta senda. 
Esther Sánchez.
En el tramo final, bastante mas duro, tengo que hacer uso de los bastones subiendo sin demasiada dificultad. En esta parte me adelanta un corredor que conozco, es Francisco López Granero, de lo mejorcito de la zona. Charlo un ratito con el  sobre sus últimas carreras y a los pocos metros desaparece de mi vista. Y tras verle marchar me relajo, Paco está en mi categoría y en la salida he visto a otros dos corredores que se que llegarán antes que yo,  o sea, que ahora mi único objetivo es buscar un ritmo bueno, hacer bien las subidas que quedan y disfrutar del bonito paisaje.
Paco López en el centro.
La bajada es complicada por las piedras que hay en el sendero, voy con mucho cuidado de no caerme y justo cuando llego abajo y el terreno es fácil, al entrar  en una pista me tropiezo golpeándome la rodilla en la única piedra del camino. Me levanto rápido y con disimulo por si algún corredor me ha visto e intento correr pero tengo un gran dolor y solo puedo caminar cojeando. Vuelvo a intentarlo con miedo de que el golpe me haya lesionado pero de momento puedo correr con un dolor soportable. Después de este tramo por pista cambiamos a una bonita senda  que ya en la parte final se complica y empezamos a bajar por una pedrera con bastante inclinación. Vamos varios corredores en fila con mucho cuidado hasta que vuelve otra vez un sendero volviendo a correr con tranquilidad y alcanzando a los "descamisados". Cuando estaba esperando a que dieran la salida, con un frío del carajo,  aparecieron 3 corredores únicamente vestidos con un pantalón corto ,  un bidón agua en la mano y sin camiseta, estilo kupricka o Joe Grant, estos eran  "los descamisados", cariñosamente. 
Por ahí se ven en la salida.
Voy un rato entretenido con dos de ellos escuchando su conversación hasta que llegamos a un avituallamiento en el que paro a rellenar agua. Ahora empieza una subida por pista donde alterno caminar con correr. Voy muy bien, estoy en el km.20 y el tiempo se me está pasando volando, bueno corriendo. Mi ritmo es bueno, se que puedo ir mas rápido pero prefiero controlarme ya que aún quedan 2 subidas importantes. Yendo por esta pista Esther me alcanza y me adelanta, dudo si seguirla pero prefiero continuar con mi ritmo, compartiendo esta parte con una pareja que van juntos. Dejamos la pista y vuelta a un sendero, sendero que como los otros tiene la vegetación algo seca muy pegada y voy arañándome piernas y brazos con ella. Llego a otro avituallamiento que está un poco antes de coronar el Pla de la Casa. 
Pla de la Casa.

En la parte mas dura.

Vistas desde casi la cima.
Queda un pequeño tramo bastante duro y hay bastante gente subiéndolo ya que esta parte es común con los que participaban en la modalidad de senderistas. Relleno agua y subo sin mayor complicación. Arriba voy campo a través hasta empezar la bajada por sendero de tierra, piedras  y con la vegetación molestando de nuevo, va a parecer que he estado luchando con un tigre en vez de corriendo. Bajo corriendo con precaución hasta que se llega a un camino donde ya puedo aumentar algo el ritmo. Entro en Famorca y paro en la plaza donde han puesto un completo avituallamiento, es el km.29. Bebo un poco de coca cola y un voluntario muy amablemente me prepara un sandwich de mortadela con queso del que voy dando cuenta mientras me alejo subiendo caminando por una carretera. 
Completo avituallamiento.
Bueno, queda la subida gorda...., a la Mallada del Llop. Giro a la derecha dejando la carretera y empiezo a ascender por un sendero, miro hacia arriba y la subida impresiona pero me encuentro muy bien de fuerzas y voy subiendo con bastante facilidad (algo raro en mi). Mi ritmo, a pesar de ir "reservándome" es bueno, ya que poco a poco me voy acercando a corredores que llevo delante. Un pequeño tramo mas suave donde troto un poco cerca ya de la cima y afronto los últimos metros algo mas duros por un camino con muchas piedras sueltas que dificultan el avance, con las bonitas vistas a mi izquierda de una gran pared y el sonido de aves que supongo anidan allí.
Final de la subida a la Mallada del Llop.

En la parte fácil de la subida, casi llegando al final.
Oigo a dos corredores delante de mi subiendo por las piedras, miro y...., ¡ pero bueno..., sin son los descamisaos otra vez !, aprieto el ritmo alcanzándolos antes de hacer cima y parándome un momento a charlar con ellos (muy majos, por cierto). Algo de cresteo donde la pareja me cede el paso al ir yo algo más rápido y comienza una técnica bajada con mucha piedra suelta donde tras un pequeño susto decido bajar mas relajado.
Cresteo y bajada.
Ahora voy por un sendero de tierra con piedras y la dichosa vegetación molestando que va haciendo zig-zag. Llevo a un corredor pegado detrás desde el comienzo de la bajada con un buen ritmo pero en una curva vuelvo a tropezar con tan mala suerte de volver a golpearme otra vez en la misma rodilla y encima al intentar evitarlo he apoyado mis manos en una planta con pinchos (hasta ayer he tenido pinchos en la mano). El compañero se interesa y me ayuda a levantarme, le digo que estoy bien, le dejo pasar delante y con un fuerte dolor sigo la bajada por esta "bonita" senda. Llegamos a un avituallamiento en el que como me comentan que el siguiente está a tan solo 4 km únicamente bebo agua sin rellenar bidones para no llevar peso. Quedan 7 km para la meta y veo que si no me relajo demasiado puedo hacer la carrera en menos de 7 horas motivándome un poquito, así que aprovechando que en esta parte se puede correr mejor aumento el ritmo. Voy alternando camino con senda todo mas o menos corrible y llego al último avituallamiento en Abdet confirmándome el voluntario que la meta está a tan solo 3km y que hay que ir por una senda ascendiendo y al final una subida al pueblo. Llevo 6h38' y puedo bajar de 7h siempre que no tenga que andar mas. Bebo agua, vacio los bidones e inicio esta última parte comprobando que por la senda se puede correr bien ya que el desnivel es muy suave. Atravieso por debajo un puente y empiezo a ver a lo lejos casas, no tengo idea de cuanto queda y tengo 10' de margen. Ahora empieza la "subida" al pueblo que tengo que caminar pero es cortita llegando enseguida a zona asfaltada. Entro a una calle (joer que cuesta) que me obligo a hacerla corriendo donde hay bastante gente ya animando, hago unos últimos metros en bajada y entro en meta con un tiempo de 6h56'11", posición 60 de 154 llegados.
Mi entrada en meta.
Y bueno, tras hidratarme convenientemente y coger fuerzas haciendo uso de la barbacoa que montaron en meta me voy en busca del coche bastante contento con el resultado. Es de las mejores carreras que me han salido, haciendo las subidas con una facilidad que parecía que otro llevaba mi ropa y llegando bastante fresco a la meta, con ganas de mas. Muy buena organización con unos avituallamientos en sitios muy bien escogidos y muy bien balizado todo. Carrera muy recomendable.

viernes, 19 de mayo de 2017

DESAFIO EL CALAR DEL RIO MUNDO- 65K - 3.800 D+

                                   


Vuelta a Riópar, pero esta vez para participar en la prueba de 65k en vez de la de 105k que ya hice el año pasado. Creo que me vendrá mejor esta distancia para preparar el GTP que haré en Junio y tampoco había entrenado para afrontar una carrera mas larga y dura (con perdón) con garantías. En esta ocasión mi familia me acompañaría, por lo que  tendría algo mas de motivación al saber que estarían en algún avituallamiento apoyando y en la meta.
El sábado tras instalarnos en el hostal nos vamos a hacer un poco de turismo, recoger el dorsal y disfrutar del ambiente por el pueblo. Ya por la tarde, tras ver la salida de la prueba "larga" en la que participa mi compañero Johan y Eliseo, un amiguete que ha venido desde Sevilla, nos volvemos al hostal a cenar y decido quedarme a dormir allí con la familia (yo tenía reservado también un albergue mas cerca ya que en principio iba a venir solo).

Madrileño, sueco y sevillano.
3:45 a.m. me levanto, me visto de faena y bajo al hall del hostal para ver si algún corredor de los que también se alojan aquí puede acercarme en coche a la salida y ahorrarme el paseo de 2 km a 3º que hace a esa horas. Se ofrecen varios y al final me voy con mis vecinos de habitación (gracias chicos).
Estoy esperando a la salida (con perdón) dentro de un bar, llevo únicamente una camiseta corta con manguitos y un cortavientos y estoy muerto de frío, lo ideal para el resfriado que tengo desde hace una semana. Saludo a algún amigo,  pongo   el gps de la organización en marcha y puntualmente a la 5 a.m. con una mascletá nos ponemos a correr.
Un poco de callejeo por el pueblo y enseguida cogemos un camino adentrándonos en la oscuridad. Mi estrategia la tengo clara, ir a un ritmo muy cómodo y reservándome para las subidas y sobre todo para la parte final, la mas dura de la carrera. Pasamos por un casas, cruzamos un riachuelo y empezamos la primera subida en la que no saco los bastones ya que no es demasiado dura. Una vez arriba amanece y con unas bonitas vistas comienzo a bajar hacía los Chorros del Río Mundo. Tras esta primera bajada fácil, pasamos por los Chorros y enlazamos con una pista.

En los Chorros, recién amanecido.
Aquí coincido con un par de corredores a los que les tengo que indicar el camino (no encontraban una baliza y yo me lo conozco bien ya que he pasado en tres carreras por aquí). Uno de ellos me pide agua llevando solamente un pequeño bidón, se la doy y le digo que el avituallamiento está a solo 2 km., y que intente conseguir otra botella ya que si no, lo va a pasar mal, sobre todo en la última parte. Dejamos un bonito sendero y volvemos a la pista. Cruzamos una carretera y en poco tiempo llegamos al avituallamiento a los pies del Padroncillo, la siguiente subida.
Relleno bidones y me preparo. Está subida me trae malos recuerdos, el año pasado lo pasé francamente mal y comienzo a subirla con tranquilidad, pero enseguida me doy cuenta de que esta vez me parece hasta fácil y tiene su lógica, el año pasado llevaba ya 80 kms en mis piernas y ahora llevo solo 15, así que sin apenas darme cuenta estoy ya cresteando y comenzando otra bajada.
Llego al avituallamiento del Campamento San Juan, relleno bidones y me marcho comiéndome medio sandwich. Empiezo a correr y alguien me llama, es el chaval al que le dí agua que me saluda a lo lejos. Tras una bajada muy corrible se llega a una pista, giro a la izquierda y se empieza a subir cómodamente. Alterno correr con caminar hasta que se deja la pista y se empieza a subir por un sendero en dirección al Picayo, el primero de los tres picos que hay en esta subida. 


Paso para subir al Picayo
Pasando el paso.

Bastones y con paciencia voy ascendiendo hasta llegar a la parte final donde hay tramos en los que hay que ayudarse con las manos y donde las vistas son espectaculares. Aquí recuerdo que el año pasado había neveros en la cima pero este año no,  la prueba es un mes mas tarde y hace mas calor. Tras coronar el Padrón y después la Sarga comienza una bajada algo complicada al principio por haber piedras sueltas pero después se vuelve a coger un tramo de pista. 
El perfil me indica que es todo bajada hasta casi llegar a Riópar Viejo donde estará mi familia esperando, hago cálculos y les llamo diciendo que llegaré sobre las 13:30. Se deja la pista y comienza un sendero hacia arriba??, miro el perfil y no veo esa subida pero las balizas me indican que voy bien llegando en poco tiempo a una zona bastante complicada donde hay que subir por unas cuerdas. Me quejo de esta sorpresa a un par de simpáticas y guapas voluntarias que hay controlando ese paso entre rocas y vuelvo a la pista tras bajar unos metros por un bonito sendero.

El paso entre rocas.

El bonito sendero.
Voy vestido según salí y hace ya bastante calor así que cuando llego a un avituallamiento en mitad de esta bajada, tras rellenar bidones aprovecho también para cambiarme y ponerme mas "fresco". 


Más fresquito en busca de Riópar Viejo.
En esta parte se ven mas corredores ya que coinciden las 3 carreras (105, 65 y 45), nos vamos cruzando y saludando. Veo a un chaval delante de mi que va andando demasiado lento, al adelantarle, sin dejar de correr le pregunto si está bien, él no me contesta, solo hace un gesto poniendo un dedo de su mano hacia arriba y como el dedo que ha puesto ha sido el pulgar y no el corazón entiendo que me dice que va bien (aunque no lo parece). Ya se ve cerca Riópar, voy con un grupito de corredores en el que reconozco a uno, el año pasado coincidí con él cuando coroné la Sarga donde estaban los neveros. Este año repite en la de 105k que no pudo terminar por problemas de la organización
Cruzamos una carretera y empezamos la corta y dura subida a Riópar primero por camino y luego por un estrecho sendero. Miro el reloj y son exactamente las 13:30, la primera vez que llego puntual a un sitio....Una vez arriba veo a mi pequeña Claudia que viene corriendo a saludarme (pero sin tocarme que vas sudando,me dice). El resto de mi Women Team están al lado a la sombrita sentados. 
Con mi guapa asistente.
Mi Women Team.
 47 km en 8h30, no está mal para haber ido reservando y pasándome gran parte moqueando. Me quedan 18 km, los mas duros y comento a mi Team que si todo va bien llegaré a meta en 3h 30 - 4 horas (mas o menos lo que hace todo el mundo) y si no va tan bien me iré a las 5 horas. Estoy sentado en el avituallamiento donde mi guapa asistente me cuida. Me obligo a comerme un sandwich y tras 15' de descanso relleno bidones y sigo camino.

Avituallándome muy bien acompañado.
Bajamos de Riópar Viejo por el lado contrario de la llegada, cruzamos una carretera y tras un pequeño tramo de camino empezamos una senda ascendente.



Mi paso por Riópar Viejo.
 De momento el desnivel no es muy pronunciado y mi ritmo no es malo. Se me pone a rueda un corredor, resulta que es el chaval que adelanté y me hizo el gesto con el dedo (veo que se ha recuperado). El calor empieza a pegar fuerte y el desnivel empieza a cambiar ( a peor). En dirección contraria bajan dos personas que no son corredores, al pasar le comento a mi temporal compañero si he visto bien o me está afectando el calor y  me comenta que no ha sido una alucinación, que uno de los dos hombres que ha pasado llevaba una minifalda (era como una falda escocesa pero mini ).La verdad es que tenía bonitas piernas....

Empiezo a pasarlo un poquito mal, no me apetece ni siquiera beber notándome el estomago algo cerrado. Tengo comprobado que a mi me va mejor el comer únicamente cuando tengo hambre y no ir haciéndolo regularmente ( sin ganas) y en esta carrera no lo he hecho así, quizás esto me este afectando. Estoy en el km.53  en mitad de la subida a la Almenarilla y después me queda la Almenara, tela !. Ralentizo el ritmo y empiezo a hacer pequeños descansos a la sombra de algún árbol. Varios corredores van haciendo lo mismo y vamos coincidiendo "cediéndonos" la sombra. Hago una nueva parada donde ya hay un corredor sentado, nos miramos y me comenta que ha leído mi última crónica de Andorra. Me quedo sorprendido, no solo de que alguien lea mi blog ( se ve que es un chaval inteligente) sino de que me haya reconocido, me dice también que me vió ayer por el pueblo con mi amigo sueco (Johan) que corre habitualmente conmigo y que nos ha reconocido por las fotos que pongo en el blog. Charlamos un ratito sobre la dureza de ciertas carreras y seguimos la dura ascensión. Estoy casi arriba pero aún queda la parte mas dura, una subida por rocas con bastante inclinación y me paro en otra sombra a recuperar fuerzas. Aquí hay otro corredor murciano que reconoció mi camiseta de la Mitic (en Riópar Viejo) y resulta que ha coincidido conmigo en Andorra dos años,una haciendo mi carrera y otra haciendo la Ronda (este año vuelve ya que no la terminó el pasado), el mundo es un pañuelo.
Tras un breve descanso por fin corono. Ahora hay una especie de cresteo por un lateral hasta llegar a otra corta pero dura subida. Poco a poco me voy recuperando. Otra vez voy por un cresteo lateral acercándome lentamente a la Almenara que se ve al fondo. Estoy a los pies de la última subida, es corta pero con bastante inclinación. Desde ahí se ve el avituallamiento al otro lado, al fondo, pero primero hay que subir. Me encuentro con un corredor que no va bien y me pide agua, me dice que si puedo avisar para que suban a por él, que está mareado. Le digo que no se preocupe y que se siente e intento ir hacia el avituallamiento desde ahí pero hay una especie de cortado y no se puede pasar, la única forma de llegar es primero hacer la subida y bajar por un lateral. Le vuelvo a dar agua a él y a otro corredor de la de 105 que acaba de llegar a nuestra altura. Me quedo un rato con él mientras el otro corredor empieza a subir y nos avisa diciendo que no hay que llegar hasta el final de la subida. Nos ponemos en marcha y comenzamos el lento ascenso que casi se hace mejor gateando. 
La almenara.
No pierdo de vista al compañero hasta que empezamos la bajada y llegamos por fin al avituallamiento. De lo que tienen solo me apetece fanta de naranja y mientras la estoy bebiendo, el corredor que se iba a retirar, de pronto se pone en pié con un grito y sin decir nada mas sale corriendo por un sendero hacia abajo, ¡ Ostras !, pues si que se ha recuperado bien....
Cuando voy a empezar a bajar yo por ese sendero me encuentro sentado al compañero que me reconoció de mi blog comentándome que lo ha pasado mal y que incluso ha vomitado pero que ya se encuentra mejor. Le doy ánimos diciéndole que lo que queda es cuesta abajo, me acerco a mirar su nombre en el dorsal y le digo que saldrá en esta crónica ( ves Salva?).
Quedan unos 8 kilómetros en bajada y calculo que me llevará sobre una hora llegar a meta. Estoy practicamente estoy recuperado y bajo a buen ritmo por ese bonito sendero. Salgo a una pista donde alcanzo al otro corredor al que le di agua, nos saludamos y sigo la bajada incrementando algo el ritmo. Veo el cartel de 2 kilómetros a meta pero no veo el pueblo aún, salgo a un camino llegando a unas casas, atravieso por unos huertos y de nuevo a un camino.
Cartel de último kilómetro pero se sigue sin ver el pueblo solo unas casas al fondo. Aviso a mi Team en meta de que estoy a punto y llego por fin a una calle asfaltada. Giro a la izquierda después a la derecha y bajo por una calle viendo al fondo la plaza de meta y a mi pequeña esperándome, ¡ qué alegría!. La cojo de la mano y hacemos los últimos metros juntos ....., lo mejor de la carrera sin duda.




Recogemos mi medalla, saludo a algún corredor con los que compartí carrera y tras una cervecita, a ducharse y a casa.